Para presentar una exposición oral, de tipo formal, tal y como lo amerita este certamen académico, es importante tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:
1) Contenido y profundidad
Aunque el discurso no puede considerarse como una traducción literal de un ensayo, debe contar con argumentos e ideas personales en torno a un tema. Como se ha mencionado anteriormente, los tópicos a tratar, previamente sorteados, irán acordes con la basta obra de Octavio Paz y sus preocupaciones.
Los contenidos, por tanto, deben ser expuestos desde una perspectiva humanística, propositiva y de gran alcance. Debe fundamentarse en una amplia investigación, para así propugnar por el mejor desarrollo de lo expuesto.
2) Uso de la voz
La voz es un elemento llamativo, sin tomar en cuenta el timbre de
En todo discurso, las voces planas, sin variaciones en cuanto a volumen y tono, resultan poco atractivas. Los aspirantes deben tomar en cuenta esta idea para armar un discurso que resulte contundente.
3) Dominio de la lengua
Si bien a los finalistas se les ha evaluado teóricamente y por escrito en cuanto a su conocimiento de la lengua, es importante que desplieguen esta sapiencia en un escenario. La lengua, el léxico, la sintaxis, son herramientas que ayudarán a convencer al público.
Por ello, sugerimos que utilicen un discurso formal, de carácter prácticamente académico, para no caer en los dialectos que la mayoría social observa en casi todos lo productos mediáticos.
4) Estructura y elaboración
Diversos autores han considerado varios tipos de discursos. Cada uno de ellos, con estructuras internas particulares. Empero, bien vale decir, de manera general, que todos señalan, de alguna u otra forma, que un discurso bien elaborado, se puede dividir de la siguiente manera:
a) Una llamada, que ancla la atención en el ponente.
b) Una introducción, que plantea la temática general del mismo.
c) Un desarrollo, que contiene la carga argumentativa para defender lo expuesto.
d) Un clímax, que marca el punto en el que confluyen todas las emociones y los juicios.
e) Un desenlace, que “ata cabos” y concluye la visión del expositor.
5) Proyección escénica
El lenguaje corporal debe servir, a todo aspirante, para enmarcar, lo mejor posible, sus ideas. Si bien la presentación de un discurso no es una escenificación teatral, es importante considerar que el postulante se enfrentará a un público, en este caso, de tipo académico.
Una correcta interacción corporal, que muestre un claro dominio del espacio por parte del finalista, será de vital importancia para conseguir una calificación decorosa.

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